Casa de la Cultura

Centro Cultural

Sala de conciertos

Barrio

Monserrat

Monserrat

Fundado en

1898

1898

Un ícono de la Avenida de Mayo y de la historia del periodismo argentino, hoy reimaginado como centro cultural de la Ciudad. Combina patrimonio arquitectónico, archivo y programación cultural abierta al público.

Un ícono de la Avenida de Mayo y de la historia del periodismo argentino, hoy reimaginado como centro cultural de la Ciudad. Combina patrimonio arquitectónico, archivo y programación cultural abierta al público.

Historia

El edificio de la actual Casa de la Cultura fue inaugurado en 1898 como sede del diario La Prensa, diseñado al estilo Beaux Arts y equipado con tecnología de punta para la época. Durante décadas fue uno de los diarios más importantes del mundo, al nivel de grandes cabeceras como The Times o The New York Times.

Además de la redacción y las oficinas, el edificio alojó consultorios médicos gratuitos, una biblioteca pública y un Salón Dorado abierto a conferencias, conciertos y asambleas. En ese Salón Dorado Jorge Luis Borges dio su primera conferencia. Desde la torre, la sirena del edificio anunciaba los grandes acontecimientos, cuyas noticias se escribían en pizarras visibles desde la vereda, convocando multitudes para enterarse de hechos como las guerras mundiales, el Mundial 78 o la llegada del hombre a la Luna. Hoy el edificio mantiene ese vínculo con la vida pública a través de espacios de biblioteca y una tienda abierta a vecinos y visitantes.

Con el tiempo el inmueble pasó a manos del Estado y en 1985 fue declarado Monumento Histórico Nacional. Las obras de restauración recuperaron el esplendor del Salón Dorado y de sus detalles decorativos, cargados de símbolos que muchos vinculan a la masonería y a las ideas de libertad de prensa de José C. Paz. Hoy, como Casa de la Cultura, el edificio sigue siendo un lugar donde la arquitectura, la memoria y la vida pública se encuentran.


La Casa de la Cultura hoy

La Casa de la Cultura hoy aloja al Ministerio de Cultura porteño y abre sus salones a muestras, presentaciones, conciertos de cámara, festivales, recorridos guiados y actividades institucionales, que permiten redescubrir el edificio en pleno funcionamiento.


Su importancia patrimonial

Es una de las piezas más reconocibles de la Avenida de Mayo y un emblema de la Buenos Aires de fin de siglo XIX. Reúne historia del periodismo, arquitectura monumental y tradición cívica. Como Casa de la Cultura, actualiza ese legado y mantiene vivo un edificio que forma parte del patrimonio simbólico de la ciudad.

Historia

El edificio de la actual Casa de la Cultura fue inaugurado en 1898 como sede del diario La Prensa, diseñado al estilo Beaux Arts y equipado con tecnología de punta para la época. Durante décadas fue uno de los diarios más importantes del mundo, al nivel de grandes cabeceras como The Times o The New York Times.

Además de la redacción y las oficinas, el edificio alojó consultorios médicos gratuitos, una biblioteca pública y un Salón Dorado abierto a conferencias, conciertos y asambleas. En ese Salón Dorado Jorge Luis Borges dio su primera conferencia. Desde la torre, la sirena del edificio anunciaba los grandes acontecimientos, cuyas noticias se escribían en pizarras visibles desde la vereda, convocando multitudes para enterarse de hechos como las guerras mundiales, el Mundial 78 o la llegada del hombre a la Luna. Hoy el edificio mantiene ese vínculo con la vida pública a través de espacios de biblioteca y una tienda abierta a vecinos y visitantes.

Con el tiempo el inmueble pasó a manos del Estado y en 1985 fue declarado Monumento Histórico Nacional. Las obras de restauración recuperaron el esplendor del Salón Dorado y de sus detalles decorativos, cargados de símbolos que muchos vinculan a la masonería y a las ideas de libertad de prensa de José C. Paz. Hoy, como Casa de la Cultura, el edificio sigue siendo un lugar donde la arquitectura, la memoria y la vida pública se encuentran.


La Casa de la Cultura hoy

La Casa de la Cultura hoy aloja al Ministerio de Cultura porteño y abre sus salones a muestras, presentaciones, conciertos de cámara, festivales, recorridos guiados y actividades institucionales, que permiten redescubrir el edificio en pleno funcionamiento.


Su importancia patrimonial

Es una de las piezas más reconocibles de la Avenida de Mayo y un emblema de la Buenos Aires de fin de siglo XIX. Reúne historia del periodismo, arquitectura monumental y tradición cívica. Como Casa de la Cultura, actualiza ese legado y mantiene vivo un edificio que forma parte del patrimonio simbólico de la ciudad.